La geografía industrial, identificada genéricamente como disciplina inserta en áreas de la geografía económica y dedicada al análisis de las interrelaciones dinámicas que se establecen entre la industria y el espacio, está conociendo un cúmulo de profundas y rápidas transformaciones. Desde hace algunos años se ha hecho incuestionable que nos encontramos inmersos en una crisis estructural que dentro del proceso cíclico de desarrollo del capitalismo, viene a suponer la ruptura con el modo de acumulación y las formas de organización dominantes.Los efectos diferenciales de la crisis han supuesto a escala mundial
Un desplazamiento de ciertos sectores de la industria hacia las áreas periféricas.
Sin embargo el modelo de concentración, tanto productiva como espacial, ha entrado en crisis, desarrollándose en los países industrializados una nueva estrategia económica y espacial basada en procesos de descentralización productiva como respuesta empresarial a la rigidez del mercado de trabajo en las grandes concentraciones Industriales que supondrían una profunda transformación de los principios explicativos de la localización y movilidad de la industria admitidos en etapas precedentes, y el inicio de una nueva fase de industrialización conducente a un modelo territorial disperso y equilibrado.
La ruptura con las pautas y modelos de localización vigentes, vinculada a la crisis han marcado de forma radical el panorama estético de las metrópolis sin negar ciertos elementos nuevos surgidos en la crisis, que consideran la continuidad y aceleración de un proceso de defunción del territorio industrial, iniciado en etapas anteriores ante la progresiva desindustrialización de las capitales, junto a una creciente periferialización de las nuevas implantaciones industriales.
Solo así, tras una contrastación de resultados será posible llegar a la formulación de teorías más sólidas sobre la situación presente y futura de los espacios industriales.
